
Celos laborales: Sentimientos que afectan el clima de trabajo

Luz Marina Rodríguez* le preparaba la agenda, el trabajo del día y las exposiciones a su jefe. Laboraba como secretaria de gerencia en una empresa de telecomunicaciones y sentía celos de su superior, ya que éste recibía los elogios de la junta directiva al exponer las ideas de ella.
“Mi jefe era un bruto. Ni siquiera estaba preparado para ocupar el cargo de coordinador. Yo en cambio sí tenía experiencia en ventas y me daba mucha rabia esa injusticia. Para colmo le aumentaron el sueldo y eso me hizo sentir mucha impotencia”, contó Luz Marina.
Casos como estos evidencian que los celos laborales son un problema clásico en todas las empresas. La psicóloga de la Universidad Metropolitana Maribel Morales aseguró que esta clase de sentimientos negativos afectan el clima laboral, el trabajo de los demás empleados y la tranquilidad de la persona.
“Por los celos los trabajadores también empiezan a competir y pasan por alto las reglas de su empresa. Además, la productividad del trabajador se afecta ya que siempre va estar comparándose con el otro. Esto no le conviene a ninguna compañía, pues el empleado no va a rendir igual y también le resulta dañino psicológicamente a él mismo”, explicó la psicoanalista.
IDENTIFICAR Y VALORARSE
Milena Lalinde* decidió renunciar a la última empresa donde laboró ya que no soportó las artimañas de una compañera para ganar comisiones. “Al principio parecía un poco coqueta con los clientes, pero después comprobamos que se acostaba con ellos para que le compraran el producto. Empezó a ganar más que yo y nadie hacía nada al respecto. Al final decidí renunciar por que eso no era justo para mí”, relató.
Morales recomendó a las personas angustiadas por los celos analizarse y encontrar características positivas en ellos para automotivarse y no dejar que otras personas alteren su tranquilidad. “En estos casos es importante extraer todo lo valioso que tiene cada trabajador y no esperar elogios y aprobaciones”, sostuvo.
Un gran paso para dejar a un lado los celos es identificarlos y así saberlos manejar y comenzar a trabajarlos. Luego el paciente debe hacer una introspección para que se concientice de que es una persona importante y que su trabajo también vale.
“Primero hay que autoevaluarse y autoexaminarse. El empleado debe saber que no está realizando un trabajo para recibir aprobación. Debe obviar el trabajo de otro; también es necesario que deje a un lado la competencia y no se compare”, explicó la psicóloga.
Los trabajadores celosos siempre piensan que la otra persona no se merece un aumento, un elogio o un ascenso. Además son inseguros, ya que necesitan aprobación para sentirse bien. Ellos deben concientizarse de que los demás también tienen aspectos positivos para salir adelante.
“Los celos más comunes son cuando una persona es más felicitada o es más exitosa que otra. También cuando uno de dos trabajadores es ascendido y ambos tienen las mismas cualidades, profesión y talento. Esto puede generar críticas, roces y peleas”, destacó Morales.
Hay que confrontar los celos y que el paciente hable y exteriorice todo lo que siente. En ocasiones las personas están completamente convencidas que únicamente critican y no analizan el trasfondo de la situación.
“Es difícil para algunas personas identificar que sienten celos por otras. Sus estructuras de personalidad no les permiten conocer sus verdaderos sentimientos. Los tratamientos para este tipo de casos deben manejarse con mucha discreción. Un consejo bien importante es darle a estas personas funciones de mayor importancia para motivarlos”, expresó.
Las causas de los celos son diferentes. Las personas con baja y alta autoestima en extremo tienden a presentar estos sentimientos. Aquellos que la tienen baja siempre piensan que los demás se superan y él no. Los que la tienen alta no soportan que otra persona los supere.
En el caso contrario, es decir cuando el trabajador percibe que alguno de la compañía está celoso de su desempeño, debe vincular a esa persona a su trabajo, apoyarlo, pedirle su opinión, ser humilde e involucrarlo en cada actividad que realice.
Los celos laborales también tienen que ver con el narcisismo. “Cuando uno se quiere y se valora es normal. Pero cuando ya es en exceso y el trabajador se cree el mejor puede resultar contraproducente, pues alguien mejor puede superarlo y de inmediato despertar sus celos”, manifestó la especialista en salud mental.
En ocasiones creemos que es injusto que otra persona nos supere, le paguen más y la aclamen. Nos sentimos derrotados y automáticamente surgen sentimientos destructivos como la rabia y la envidia. Sin embargo, nunca nos ponemos a pensar que otras personas siempre llegarán a tomarnos ventaja.
*Nombres cambiados a petición de los entrevistados.
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