
AYÚDALE A SER EL MEJOR EN LA CAMA
¡Dale a tu chico un verdadero curso sobre ti misma!
¡Ayuda a tu hombre a ser el mejor amante que jamás haya estado entre tus sábanas! Toma un consejo -o varios- de los que te daré a continuación y transforma tu vida amorosa ya mismo.

Él no es brujo ni tiene la bola de cristal. Enséñale qué cosas te vuelven loca y de qué manera quieres que él te ame. ¡Será un experto en poco tiempo!
Es mucho más fácil para las mujeres complacer a los hombres en la cama que a ellos hacer sentir bien a las mujeres: Esto en blanco y negro. ¡Tan pronto como todos aceptemos este hecho, solucionaremos el alto desequilibrio; en otras palabras, corregiremos el hecho de que ellos están logrando más que nosotras!
Las mujeres tienen un sistema de respuesta sexual frustrantemente complejo. No sólo es más difícil para nosotras alcanzar los orgasmos (subestimación del milenio) si no que nuestro impulso sexual es temperamental, en el mejor de los casos. Y como si fuera poco tendemos a echarnos la culpa y hasta avergonzarnos. ¡Así que recibimos menos placer y pensamos que es nuestra culpa!
Pero existe un lado brillante: ¡Todo tiene solución! Puedes lograr mejoras dramáticas a escala sexual sin mucho esfuerzo centrándote en las siguientes cuatro áreas:
. No lo dejes en la oscuridad
El sentido común debe decírtelo: Si él no mira tu vagina y tu clítoris, nunca sabrá cómo darte placer correctamente. La mayoría de los hombres se sienten curiosos y se excitan al mirar tus pequeñas partes rosadas, pero a muchas mujeres esto les da vergüenza. Dejar las luces tenues es sólo uno de nuestros trucos.
¿Por qué no queremos que mire? Cómo te lo digo delicadamente? Las vaginas no son las cosas "más bonitas" del mundo. Pero seamos honestas: ¡Su pene tampoco es una obra de arte!
Aunque no lo creas, solamente las mujeres piensan que las vaginas son feas. ¿Los hombres mirarían películas porno si no les gustara ver vaginas? Así que sé valiente y déjale ver con lo que está l! idiando. Muéstrale los labios internos. Déjale ver cómo el clítoris se oculta tímidamente debajo de su capucha protectora hasta que es persuadido a salir gracias a las suaves caricias.
Explícale que la parte del clítoris que él está mirando es sólo la punta, ya que realmente éste se extiende cerca de cuatro pulgadas a lo largo y luego, también, hacia adentro. Déjale utilizar dos dedos para masajear suavemente tu perineo, el pedacito liso entre tu vagina y tu ano, dejándole saber que está masajeando realmente la parte oculta del clítoris de esa manera. ¿Cuál es la rentabilidad de esa poca de incomodidad? ¡Un hombre que sabe lo que está haciendo!
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